PAJARILLO


Un pajarillo cantaba como con cierto rigor
los amores que se quieren duran igual que una flor.
Un pajarillo cantaba con sosegada esperanza
los amores que se quieren son el fiel y la balanza.

Un pajarillo se andaba por el árbol del amor
cuando la noche estrellada y a mediodía bajo el sol,
para él el tiempo era nada y era todo este dolor
que gusto le procuraba mejor que el canto mejor
pero él pues nomás cantaba, era de oficio cantor.

Un pajarillo cantaba como olvidando un pesar
los amores que se quieren son azahar del limonar.
Un pajarillo cantaba en el aire este decir
los amores que se quieren quién los puede predecir.

Un pajarillo se andaba por el árbol del amor
cuando la noche estrellada y a mediodía bajo el sol,
para él el tiempo era nada y era todo este dolor
que gusto le procuraba mejor que el canto mejor
pero él pues nomás cantaba, era de oficio cantor.

Un pajarillo cantaba a la orilla de la fuente
un amor que bien vivido era agua de la corriente.
Y el pajarillo cantaba su pesar tan sin pesar
y el limonar lloviznaba una llovizna de azahar.

Un pajarillo se andaba por el árbol del amor
cuando la noche estrellada y a mediodía bajo el sol,
para él el tiempo era nada y era todo este dolor
que gusto le procuraba mejor que el canto mejor
pero él pues nomás cantaba, era de oficio cantor.

Micrós, 12 de enero de 2000
[35 años]
© poema de Ricardo Yáñez © Música: Cosme Álvarez

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