SUEÑO DEL ALMA

Obscuridad, no te alejes de mí;
déjame soñando, déjame así.
Dame quietud, dame paz una vez,
no va a importar lo que pase después.

Obscuridad, no me dejes caer;
hoy ya no hay mañana sin el ayer.
Una mujer me empezó a dividir,
ya no hay lugar al que pueda yo ir.
Si la recuerdo la nada me anuda
en un sueño del alma;
Sólo sé que he perdido la calma.

Era su voz, dirigiéndose a mí,
un sonido antiguo que reconocí.
La sensación de algo sin dirección,
en donde no puede haber confusión.

Obscuridad, no te alejes de mí;
llévame con ella, llévame ahí
donde la luz me bendijo una vez,
no va a importar lo que pase después.

Si la recuerdo la nada me anuda
en un sueño del alma;
Sólo sé que he perdido la calma.
Do#
Obscuridad, soy un barco sin puerto;
llévame ahí donde nada es incierto.
Dame quietud frente a mi desconcierto.
Obscuridad, no me dejes despierto.

Micrós, D.F., 1 de julio de 1988
[24 años] © Cosme Álvarez

No hay comentarios:

Publicar un comentario