CAMPANAS

El rostro de la que amo
se enciende cuando la llamo;
el cuerpo de la que quiero
alivia el dolor postrero.

Es noche de fuego, y viene;
reímos a cada paso.
El ansia no se detiene
y tiembla cuando la abrazo.

Hay sueños que no comprendo,
hay sombras que me traspasan;
tus manos cuando me abrazan
son fuego y son mi atuendo.

Campanas y más campanas,
escucho sus variaciones;
campanas que reproducen
incendios en nuestras almas;
las oigo por todas partes,
imitan la voz de mi ángel,
abrazan mi cuerpo en llamas,
campanas y más campanas.

Micrós, D.F., 23 de mayo de 1989
[24 años] © Cosme Álvarez

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